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¿Cuántas palabras nuevas al día? Echa cuentas antes de decidir

Veinte palabras nuevas al día parece poco, pero al cabo de un mes suponen cien tarjetas diarias, porque cada palabra nueva regresa una y otra vez. Repasamos, palabra por palabra, el calendario que aplica Mullawo y cómo dar con un ritmo que puedas sostener.

· 5 min de lectura
¿Cuántas palabras nuevas al día? Echa cuentas antes de decidir

Si hay una pregunta que se repite sobre vocabulario, es cuántas palabras nuevas habría que aprender cada día. Las respuestas típicas (diez, veinte, cincuenta) pasan por alto lo único que cuenta: una palabra nueva no se queda en una tarjeta. Es una tarjeta hoy, otra por la noche, otra mañana, otra la semana que viene y otra el mes siguiente. Lo que de verdad hay que preguntarse es cuántas tarjetas eres capaz de hacer cada día, de aquí en adelante, y esa cifra la fija el ritmo que eliges el primer día.

Echemos, pues, las cuentas con el calendario que Mullawo aplica en la práctica.

Vida y milagros de una palabra

Mullawo planifica cada palabra con SM-2, el algoritmo en el que se basa la mayoría de las aplicaciones de repetición espaciada. Veamos qué le ocurre a una palabra a la que respondes Lo sé todas las veces, sin excepción:

Repaso Cuándo vuelve
1.º, al conocerla a las 7 horas
2.º al cabo de 1 día
3.º a los 6 días
4.º al cabo de unos 17 días
5.º al cabo de unos 49 días
6.º al cabo de unos 5 meses

Superados los tres primeros pasos, el intervalo se multiplica por la facilidad de la palabra, un valor que arranca en 2,5 y aumenta 0,1 con cada respuesta sin fallos. Por eso los intervalos se alargan tan deprisa. Eso sí, ninguno supera el año.

De forma predeterminada, Mullawo considera aprendida una palabra cuando la has acertado cinco veces, su siguiente repaso queda como mínimo a 21 días y no se ha vuelto "difícil" (es decir, conserva una facilidad de 2,0 o más). En el caso ideal de la tabla, eso ocurre en el quinto repaso, unos 24 días después del primer encuentro: cinco vistas en tres semanas y media. (Si prefieres un criterio de "aprendida" más exigente o más laxo, los tres umbrales están en Ajustes → Estudio → Avanzado).

Y ese es el mejor escenario posible. Cuando fallas una palabra, vuelve al paso de las siete horas y su facilidad baja 0,8; con Casi sigue avanzando, pero pierde 0,14. Así, las palabras difíciles vuelven más a menudo, que es de lo que se trata, aunque eso también significa que todas las cifras reales que vienen a continuación son un mínimo y no una estimación.

Lo que cuesta un ritmo diario

Supongamos ahora que añades cada día el mismo número de palabras nuevas y contamos cuántas tarjetas te tocan cada jornada, siempre con respuestas perfectas:

Palabras nuevas al día Tarjetas el día 10 Día 30 Del día 90 en adelante
5 20 25 30
10 40 50 60
20 80 100 120

La pauta salta a la vista: a partir del primer mes haces cada día alrededor de cinco veces más tarjetas que palabras nuevas incorporas, y unas seis veces más a los tres meses, y eso suponiendo que no falles ni una. Si respondes con sinceridad, algunas palabras necesitarán ocho o diez vistas en lugar de cinco, y la carga será todavía mayor.

En otras palabras, "veinte al día" se convierte en más de cien tarjetas diarias cuando acaba el primer mes. A cinco o seis segundos por tarjeta, son unos diez minutos diarios, sin un solo día de descanso. Hay quien lo lleva bien. Mucha gente, en cambio, tira la toalla en la tercera semana y encima se echa la culpa.

Qué pasa si te saltas un día

Los repasos no se esfuman porque descanses un día: se quedan esperando, y al día siguiente te encuentras con el doble. Si con veinte palabras nuevas al día te saltas una semana entera, al volver te aguardan varios cientos de tarjetas, y con una montaña así es como mueren la mayoría de los hábitos de vocabulario.

De ahí el verdadero motivo para ir con calma: más vale un ritmo que aguantes en un mal día que uno que solo puedas mantener en los buenos.

Cómo ajustar tu ritmo en Mullawo

En Mullawo no hay un control específico para las "palabras nuevas", sino un único número: Palabras por sesión, que por defecto es 20 y que en Ajustes puedes fijar entre 5 y 300. Tu ritmo depende de cuántas sesiones haces al día y de lo largas que sean.

Algunas pautas prácticas:

  • Si estás empezando o andas justo de tiempo: una sesión de 20 al día. La carga diaria se estabiliza en algo que puedes despachar en el autobús.
  • Si eres constante y vas con ganas: dos sesiones diarias o una de 40. Si hacia la tercera semana las sesiones se te empiezan a hacer cuesta arriba, es la tabla de antes dejándose notar: baja el ritmo antes de abandonar.
  • Antes de un viaje o un examen: acelera durante dos o tres semanas y luego vuelve a lo de siempre. Las palabras que hayas estudiado a marchas forzadas siguen su propio calendario, y la carga vuelve a bajar en menos de un mes, a medida que se espacian sus intervalos.

Y para esos días en que puntuar cada tarjeta se te hace demasiado, el modo exprés te permite pasar las tarjetas sin valorarlas una a una. El hábito no se rompe; simplemente, el calendario saca menos información de ese día.

La cifra que debes perseguir

No existe una cantidad mágica de palabras nuevas. Lo que sí existe es una condición mágica: poder hacer las tarjetas del día en el peor día de tu semana. Si lo consigues, tu ritmo es el adecuado, sea el que sea. Si no, frena; no porque estés fracasando, sino porque las cuentas dicen que, de ahí en adelante, la carga no hará más que crecer.

Con diez palabras nuevas al día llegas a unas 3600 al año, que es el vocabulario básico de la mayoría de los idiomas, y la carga ronda las sesenta tarjetas diarias. Poca gente necesita ir más rápido. Lo que le falta a casi todo el mundo es constancia.

¿Listo para probarlo con palabras reales?

Mullawo es gratis para empezar: 31 idiomas, repetición espaciada, cinco minutos al día.

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