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El alfabeto coreano en una tarde: cómo funciona el hangul

A primera vista, el hangul es una pared de cajitas, hasta que descubres qué contiene cada una. Son veinticuatro letras básicas, diseñadas con un plan y agrupadas en sílabas. Te explicamos ese plan y en qué orden conviene aprenderlo.

· 5 min de lectura
El alfabeto coreano en una tarde: cómo funciona el hangul

El coreano arrastra fama de idioma difícil, y en lo que toca a gramática y vocabulario no es inmerecida. Con la escritura pasa justo lo contrario. El hangul no surgió poco a poco: en el siglo XV, el rey Sejong encargó a un comité que lo creara expresamente para que la gente sencilla pudiera aprender a leer, y eso se nota en cada letra. Casi todo el mundo consigue leerlo, aunque sea despacio, tras una sola tarde, y con soltura al cabo de una semana.

Todo consiste en dejar de mirar las cajas y fijarse en lo que llevan dentro.

No es una lista de letras, es un sistema

El coreano tiene 24 letras básicas, 14 consonantes y 10 vocales, a las que se suman 5 consonantes tensas (las letras dobles) y 11 vocales compuestas que se forman combinando las básicas. En total, 40: las mismas que va presentando la pantalla Alfabeto de Mullawo, cada una con su nombre, su sonido y una palabra de ejemplo.

Cuarenta asustan un poco, pero no son tantas como parece, porque casi todas salen de un puñado de formas.

Las consonantes dibujan la boca. Cada consonante básica representa el punto donde se articula su sonido:

  • ㄱ g/k: el dorso de la lengua levantado hacia el paladar
  • ㄴ n: la punta de la lengua apoyada en los alveolos, justo detrás de los dientes
  • ㅁ m: los labios cerrados
  • ㅅ s: un diente
  • ㅇ: la garganta; a principio de sílaba no suena y al final suena ng

Con un trazo más, sale aire. Si a una consonante le añades una raya, obtienes su versión aspirada: ㄱ → ㅋ (k), ㄷ → ㅌ (t), ㅂ → ㅍ (p), ㅈ → ㅊ (ch). Si la duplicas, tienes la tensa: ㄲ, ㄸ, ㅃ, ㅆ, ㅉ, que se pronuncian con la garganta en tensión y sin soltar aire.

Las vocales son una línea con rayitas. Toda vocal parte de una línea larga, vertical (ㅣ) u horizontal (ㅡ), a la que se pegan rayitas cortas. Con una rayita tienes la vocal simple; con dos, esa misma vocal precedida de y: ㅏ a, ㅑ ya; ㅗ o, ㅛ yo; ㅜ u, ㅠ yu. Las compuestas no son más que dos de ellas escritas juntas: ㅗ + ㅏ = ㅘ wa, ㅜ + ㅓ = ㅝ wo.

Cuando ves el patrón, ya no tienes cuarenta formas que memorizar, sino una docena y las reglas que generan todas las demás.

Las letras se agrupan en sílabas

La segunda idea es la de la caja. El coreano no pone las letras una detrás de otra, sino que las reúne en un bloque por sílaba:

  • consonante + vocal: 가 ga, 나 na, 고 go
  • consonante + vocal + consonante final: 강 gang, 물 mul (agua), 길 gil (camino)

Quien manda en la disposición es la vocal. Si es vertical (ㅏ, ㅣ), se coloca a la derecha de la consonante; si es horizontal (ㅗ, ㅜ, ㅡ), debajo. La consonante final, llamada batchim, ocupa siempre la parte de abajo.

Además, toda sílaba tiene que empezar por consonante, así que, cuando empieza por vocal, el hueco se rellena con la ㅇ muda: 아이 ai (niño) se escribe ㅇ + ㅏ, ㅇ + ㅣ.

En qué orden aprenderlo

La primera hora, para las diez vocales. Son lo más regular del sistema y aparecen en todos los bloques. Apréndelas de dos en dos, cada simple con su pareja con y, y escribe cada una varias veces.

La segunda, para las catorce consonantes, agrupadas por su forma: primero los cinco "dibujos de la boca" que acabamos de ver y luego sus parientes con trazo extra y las dobles. Pronúncialas todas seguidas de a —ga, na, da, ra, ma—, que es como las canturrean los niños coreanos.

Y a partir de ahí, a leer bloques. Bloques, no palabras: carteles, cartas de restaurante, nombres de grupos de K-pop, lo que tengas a mano. Ve despacio, letra por letra, y di en voz alta lo que sale. En la pantalla Alfabeto puedes tocar una letra para ver una palabra de ejemplo en tu idioma —길 camino, 끝 fin, 아이 niño— y, si el teléfono tiene voz coreana, para escucharla.

Las vocales compuestas y los cambios fonéticos, para la segunda semana. En coreano, las letras cambian de sonido en la frontera entre sílabas siguiendo reglas fijas: 국물 se pronuncia gungmul, no gukmul. Esas reglas no hacen falta para empezar a leer, sino para leer bien, y se entienden mucho mejor cuando ya reconoces las letras sin pensar.

Después, fuera la romanización

En Mullawo, cada palabra coreana aparece con su romanización en el sistema oficial, la Romanización Revisada —주황색 juhwangsaek (naranja)—, además de la transcripción en AFI. Los primeros días, mientras todavía lees las letras a trompicones, se agradece.

Luego conviene desactivar Mostrar transcripción en Ajustes (se ocultan a la vez la romanización y el AFI) y quedarse solo con el hangul. La romanización es una muleta que nunca termina de encajar: eo y eu corresponden a dos sonidos que no existen en español ni en inglés, y al verlos en letras latinas acabas leyéndolos a la española, que es justo como no suenan. Si un alfabeto se aprende en una semana, es precisamente para poder leerlo sin letras prestadas.

Tu primera semana, con los pies en el suelo

  • La primera tarde: vocales y consonantes, hasta que seas capaz de leer en voz alta 가 나 다 라 마.
  • Del segundo al séptimo día: lee todos los bloques que se te crucen y empieza con las tarjetas de coreano, con la romanización activada.
  • Al cerrar la semana: transcripción desactivada.

Llegados a ese punto, el hangul ya no será lo difícil del coreano. Nunca se pensó para que lo fuera.

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